Cuatro deseos imposibles de cumplir
El corazón humano está lleno de sueños y anhelos. La mente es tan compleja que puede perder el tiempo incluso en un objetivo imposible de llevar a cabo. Existen deseos que son contradictorios desde el principio de su planteamiento al formar parte de un universo ideal que no se rige por las leyes de la lógica. Existen cuatro deseos muy humanos que son imposibles de cumplir.

Detener el tiempo

Cualquier ser humano ha deseado en algún momento poder jugar con el calendario a su antojo. Detener el tiempo en ciertos momentos mágicos en los que todo es tan perfecto que produce vértigo que las cosas cambien. Es humano querer detener el tiempo en un momento de máxima felicidad.

Del mismo modo, algunas personas quieren volver al pasado. Y aunque este deseo es literalmente imposible, se refugian en el poder del recuerdo para rememorar el ayer.

No sufrir

El sufrimiento tiñe de un color gris la vida del ser humano que no se acostumbra al sentimiento amargo del sufrimiento que desgarra el alma por dentro. Sin embargo, es literalmente imposible tener una vida sin ningún tipo de tristeza.

De hecho, las personas que se protegen demasiado para no sufrir, pueden caer en su propia trampa. Por ejemplo, quien se protege en el amor y no entrega su corazón a nadie puede sufrir por el sabor amargo que produce la soledad.

Vivir para siempre

Existen personas que están en la última etapa de su vida y se sienten muy vivas por dentro. La muerte no es un regalo que sea bienvenido en ningún momento. El deseo de vivir siempre responde a esa llamada de eternidad que existe en el corazón humano. Y contrasta con la dura realidad de tener que afrontar despedidas muy dolorosas a lo largo del camino.

Cuatro deseos imposibles de cumplir

Caer bien a todo el mundo

Existen personas que quieren caer bien a todo el mundo, sin darse cuenta de que al marcarse esta meta se están esclavizando a sí mismas al marcarse un objetivo que es imposible de cumplir. Pero además, renuncian a ser ellas mismas solo por vivir de cara a los demás.

Recuerda que lo más importante es que vivas por ti y para ti. Ya que así también, al conectar con tu verdadera esencia haces felices a los demás.