Cuatro efectos negativos de la soledad
¿Qué efectos negativos produce la soledad? La soledad no es inofensiva, es una compañera de viaje que puede convertirse en veneno mortal para el alma humana porque logra erradicar la ilusión, la esperanza, las ganas de vivir. La soledad tiene un sabor muy amargo: por ejemplo, existen personas a las que nunca les suena el teléfono, nunca reciben un correo electrónico o una carta de un ser querido, sienten que existen en la más absoluta indiferencia. Por ello, uno de los efectos negativos de la soledad es que la vida se vive como si fuese una carga, simplemente, porque el hombre es social por naturaleza, necesita amistades. Por ello, una persona nunca debe instalarse en la soledad, es fundamental tomar decisiones para poder conocer nuevos amigos.

Por otra parte, otro efecto negativo de la soledad es la rabia y el resentimiento. La falta de amor, tarde o temprano, se nota a nivel interno en forma de enfado con el mundo. Por tanto, cambia el carácter de la persona que se pone a la defensiva y se protege de los demás como si fuesen una amenaza para el propio bienestar.

La soledad es un peso mayor en fechas señaladas, por ejemplo, el día del cumpleaños, las vacaciones de verano, la Navidad… En ese caso, la soledad pesa todavía más, se hace gigante, llena cada rincón de la casa… Por esta razón, existen personas que prácticamente, se dejan aplastar por este fantasma sin hacer nada porque se sienten diminutas.

La soledad constante representa la oscuridad de una vida vivida sin ilusión y sin esperanza. Sin embargo, sí existe esperanza y por suerte, las circunstancias de la vida cambian de forma imprevista de la noche a la mañana. La soledad no significa no tener pareja, sino no tener un entorno con el que compartir la propia vida.