Cuatro ejercicios prácticos para frenar de forma rápida un pensamiento negativo
Un pensamiento negativo es aquel que irrumpe con fuerza en tu mente. Mientras que cuando caes en la negatividad es ese pensamiento negativo el que te domina a ti. Es indispensable dar un giro hacia el pensamiento positivo. Así sucede cuando tú eres quien controla la situación y no dejas que una idea te arruine el día. ¿Pero qué puedes hacer a nivel práctico para ponerle freno a un pensamiento negativo?

Visualiza un objeto

No importa el lugar en el que estás. Cuando sientas mucha negatividad y ansiedad por un pensamiento que te desborda, centra tu atención en un objeto. Concéntrate en todos los detalles para poder describirlos uno a uno a nivel mental.

La mente no puede prestar la misma atención a dos cosas a la vez, por ello, cuando prestas atención a un objeto, poco a poco, ese
pensamiento negativo sale fuera de ti. Haz este ejercicio tantas veces como haga falta.

Cuenta hacia atrás

Los ejercicios matemáticos requieren una gran concentración mental. Por esta razón, cuando tengas una preocupación que te resta energía haz el ejercicio práctico de empezar a contar desde cien hacia atrás restando los números de seis en seis.

Este ejercicio admite toda la creatividad del mundo ya que también puedes hacer divisiones, multiplicaciones, sumas…

Recuerda un hecho del pasado

Recuerda un momento del pasado en el que fuiste profundamente feliz: ¿Qué estabas haciendo en ese instante? Recréate en todos los detalles. Este ejercicio sirve a modo de relajación para poner freno de forma rápida a un pensamiento automático que te hace daño.

Sería positivo que tuvieras un momento muy claro y que acudas siempre a él porque así tienes un punto de anclaje al que volver para retomar fuerzas.

Cuatro ejercicios prácticos para frenar de forma rápida un pensamiento negativo

Recuerda los números de teléfono

Para frenar un pensamiento negativo también puedes intentar recordar en voz alta los números de teléfono de tus familiares. Si lo prefieres, puedes recordar las fechas de sus cumpleaños. O la edad que tiene nada uno.