4 excusas que nos impiden evolucionar
Los seres humanos somo expertos en decirnos excusas a nosotros mismos, mensajes que convertimos en una verdad al creer en ellos. Lo cierto es que cualquier excusa nos aporta una ventaja momentánea aunque nos perjudica a largo plazo. En los casos de excusas que menciono en este artículo, nos aportan ese agradable sabor dulce de evadirnos de la responsabilidad en el ahora, pero se convierten en una losa de futuro.

Mañana lo hago

No pasa nada por hacer excepciones a la norma y dejar para mañana aquello que hubieses podido hacer hoy. Sin embargo, cuando este modo de actuar de convierte en un hábito, cualquier persona experimenta la frustración de no llevar a término asuntos que se convierten en urgentes cuando en un principio no lo eran. Sin embargo, el no cumplir con los plazos establecidos termina pasando factura.

Ya no tengo edad para esto

Claro que existen propósitos que no son acordes a una edad porque la condición física también es una premisa a valorar. Sin embargo, con mucha frecuencia podemos boicotear nuestros sueños utilizando este mensaje aplicado a objetivos que sí son totalmente realizables pero tal vez, tenemos el prejuicio de creer que algo solo es adecuado para una edad y no otra. ¡Lo importante no es la edad que tienes sino que estás vivo!

No lo voy a lograr

En ocasiones, el mensaje “no puedo” se convierte en una especie de colchón frente al sufrimiento, en un soporte que nos ayuda a resistir las posibles decepciones. Sin embargo, detrás de este mensaje también existe una profecía autocumplida que nos lleva a hacer realidad esta idea porque nos predisponemos de un modo negativo ante la realidad.

4 excusas que nos impiden evolucionar

Soy así

Muchas personas se defienden ante una posible crítica con la frase: “Soy así”. A todo aquel que esté en esta situación permanente conviene decirle que es así ahora pero puede cambiar si quiere hacerlo.