Cuatro formas equivocadas de asumir las críticas
Asumir una crítica es un aprendizaje de la propia vida, pero el primer paso es diferenciar una crítica de una opinión externa. Es imposible caer bien a todo el mundo y contar con la aceptación externa en cada paso. ¿Cómo no debes tomarte la crítica?

Como algo absoluto

No te tomes una crítica como algo absoluto, fijo e inamovible. Las palabras pueden llegar a generar cierto eco en la mente de quien las ha escuchado y se ha sentido herido. Pero te sorprenderías de la cantidad de gente que no da tanta trascendencia a sus palabras y que no llegan a ser conscientes del efecto que su mensaje ha tenido en un tercero.

No hagas de una crítica una barrera interpersonal. Habla del tema con el implicado. Puede que sea necesario tener una segunda conversación para aclarar las cosas y que te quedes bien por dentro.

Como un drama

No te tomes las críticas como un drama o una catástrofe. Esta situación puede ser especialmente posible dentro de una relación de pareja. Es normal discutir y tener diferencias de criterio.

También es normal que haya críticas en una pareja. El aprendizaje reside en plantearlas de la forma menos hiriente posible sin utilizar la ironía. El secreto reside en conocer de verdad al otro para comprender cuáles son sus necesidades.

Cuatro formas equivocadas de asumir las críticas

Como un ataque personal

Cuando una persona recibe una crítica, de una forma involuntaria, sí se siente atacada. Sin embargo, piensa que la crítica no está dirigida contra tu persona sino contra un aspecto concreto. Aprende a diferenciar ambos ámbitos para no sentirte tan herido.

Como una orden

Tú tienes tu propia personalidad. Que alguien te diga algo que va en contra de tu opinión no significa que tengas que hacerle caso. Los padres tienen que dejar que sus hijos se equivoquen por sí mismos y aprendan de sus propios errores. La frase tan repetida de “te lo dije” no aporta nada.