Cuida tu niño interior
El niño interior representa el mundo de las emociones en el ser humano. La risa es un claro ejemplo de cómo un hombre de ochenta años puede reirse igual que un niño. La risa nos rejuvenece a todos, respiramos mejor, ganamos bienestar físico y emocional, los músculos faciales se liberan de toda tensión… Cuidar del niño interior es fundamental para tener un buen nivel de bienestar y de salud mental en una sociedad tan exigente donde el individualismo, asfixia las ilusiones de tantas personas que se sienten solas. Y también, donde la negatividad que surge de un sistema lleno de deficiencias, mata esperanzas.

El poder de la risa

Para potenciar el poder de la risa es positivo hacer cursos de risoterapia o de teatro. Quedar con amigos para disfrutar de anécdotas divertidas que tienen mucho más valor cuando se comparten. Comparte tiempo con niños ya que un bebé te roba la sonirsa de inmediato.

Lo más importante en la vida es que aprendas a reirte, incluso, de ti mismo, que tengas la capacidad de no tomarte algo tan en serio. Cuando haya algo que te afecte mucho, intenta exteriorizar la situación como si fuese algo que le ha pasado a un amigo. Viendo el tema de una forma externa, verás que te resulta mucho más fácil poder sacar algo de humor.

Cuida tu niño interior

Cuídate a ti mismo

Cuida tu niño interior con palabras de cariño: ¿Tu diálogo interior es positivo o es destructivo? Tener un diálogo interior destructivo implica vivir sometido a una censura interna y a un juicio de valor de todos los actos. Aprende a felicitarte por tus progresos, háblate igual que tratas a tu mejor amigo.

Recuerda también tu infancia, por ejemplo, manteniendo el contacto con los amigos del colegio, viendo las fotografías del álbum de la niñez, dejándote mimar por tus padres como solo ellos, saben hacerlo.