Cuidado con la locura del amor
El amor es perfecto, produce un sentimiento de bienestar y de euforia extrema cuando es correspondido. Esta euforia se vive al inicio de una historia de amor. Sentimiento que viene marcado por la ilusión, la perfección, la sensación de que la vida se renueva y las ganas por experimentar cosas nuevas. Sin embargo, en medio de esa sensación de perfecta locura, conviene tener cuidado para no tomar decisiones precipitadas antes de tiempo. Decisiones de las que luego puedes arrepentirte una vez que pase ese estado emocional de alegría para dar el paso hacia una nueva realidad.

En medio de ese estado inicial del amor también existe el peligro de perder de vista el orden de la realidad. Y es que, existen personas que otorgan una prioridad absoluta a ese ser especial que se presenta como ideal. En medio de esta jerarquía de prioridades, cometen el error de descuidar la relación con los amigos y con otras personas del entorno. En realidad, una única persona no puede cubrir todas tus necesidades emocionales. Por ello, disfruta de la compañía de aquellos que te quieren.

En el peor de los casos, la euforia inicial del amor deriva en problemas de autoestima y de inseguridad. Así sucede cuando alguien se enamora hasta el extremo de otra persona sin ser correspondida. De este modo, existen personas que se echan la culpa a sí mismas de no ser lo suficientemente válidas. Cuando pones en el pedestal a alguien, es difícil estar a la altura. Por ello, no olvides que toda relación debe ser de igual a igual ya que en esencia, nadie es más que nadie. La locura del amor viene marcada por una intesidad en el sentimiento que en ocasiones, resulta incontrolable. Pero existe mucha idealización detrás de ese sentimiento. Por ello, conviene dar tiempo al tiempo para conocer a otra persona.