Curar las heridas del corazón
Las heridas del corazón pueden ser inmensas, el problema es que a veces, no se ven a simple vista. Sin embargo, aquel que las tiene las siente. Y una herida puede estar sangrando incluso durante años. Depende del grado de decepción, de cómo le haya impactado esa historia en su vida en general, del entorno social de la persona y también, de la actitud.

Y es que, existen personas que casi por iniciativa propia deciden quedarse estancadas en un desamor. Recordando una y mil veces la misma historia. Sintiendo compasión por sí mismas. ¿A qué conduce esa actitud? A la tristeza, al estancamiento en el pasado, y lo que es peor, a la pérdida del presente. Alguien que vive recordando el ayer es incapaz de ver de verdad todo lo bueno que tiene ante sus ojos.

Y es que, el destino te roba unas oportunidades pero te ofrece otras diferentes y seguramente mejores. Son mejores en la medida en que ayudan a ser más feliz. Además, a veces, conviene tener la mente abierta, ser capaz de transformar un sentimiento. El hecho de que una persona a la que quieres con amor de pareja no te corresponda del mismo modo, no significa que con el tiempo no se pueda convertir en tu mejor amigo.

Pero eso sí, es importante realizar este proceso de transformación al inicio para no dejar que el amor haya crecido de una forma desmedida. Es importante mantener a las personas que vamos encontrando en nuestro camino. Pero también es muy importante, dejarlas marchar a su debido tiempo. Saber que las personas son libres y que tienen la capacidad de abrir la puerta en determinado momento pero también de cerrarla. Lo que nunca debes perder de vista es que te tienes a ti mismo en lo bueno y en lo malo.