Date una nueva oportunidad
Las oportunidades no se agotan en la vida puesto que cada nuevo día nos brinda nuevas opciones. Somos nosotros mismos quienes, con frecuencia, damos la espalda a la realidad pagando un precio alto por ello: es en ese momento cuando las oportunidades se agotan y se acaban. Por eso, tener la inteligencia emocional de darte nuevas oportunidades a ti mismo en el plano laboral, en el ámbito de los amigos, en el amor o en cualquier ámbito en general, muestra la esperanza de quien sabe que lo mejor está por llegar y que el pasado no determina el futuro.

No eres responsable de cambiar aquello que pasó hace tres años pero sí eres responsable de apostar de verdad por el ahora para darte nuevas oportunidades, en definitiva, para vivir con el corazón despierto al mundo. Eso es, en esencia, la ilusión.

Abrir nuevas puertas

Con frecuencia, descubrimos que hay puertas que se cierran. En ese caso, tendremos que abrir otras nuevas, buscar otros caminos, experimentar en otras áreas. Puede que algunas de esas puertas que se han cerrado vuelvan a reabrirse en algún momento. Las circunstancias de la vida cambian constantemente. Por tanto, nada es previsible y lo bonito de la vida es precisamente que te sorprende.

Date una nueva oportunidad

Tener optimismo

Existen aprendizajes que nadie nos enseña en el colegio. Aprendemos matemáticas pero no aprendemos cómo ser optimistas. Existen aprendizajes que vamos sumando a nuestra mochila emocional a partir de las vivencias. Esa sabiduría que vas adquiriendo te ofrece recursos muy valiosos para vivir mejor y para darte nuevas oportunidades incluso cuando estás cansado por las decepciones.

Ninguna decepción debe pesar tanto como la esperanza de lo deseado. Por tanto, nada tiene que ser un condicionante negativo en tu vida sino una oportunidad para acercarte a aquello que deseas.