De dónde nace la sensación de vacío
Estamos acostumbrados a observar el mundo que nos rodea desde una perspectiva material. Es decir, todos los objetos tienen una forma y un color en concreto. Sin embargo… ¿Qué sucede en el caso del corazón y del alma humana? La realidad es que también utilizamos conceptos que en apariencia remiten a la materia ya que cuando estamos sintiendo gozo nos sentimos llenos por dentro.

Llenos de felicidad, alegría e ilusión que en parte, desbordan nuestro corazón. Por el contrario, también existen otras situaciones en las que nos sentimos vacíos, sentimos que no hay nada que merezca la pena de verdad. La sensación de vacío puede ser el síntoma de una crisis a nivel vital. Una etapa en la que tu orden de prioridades está cambiando y te haces preguntas de forma constante acerca de la felicidad.

A veces, la sensación de vacío también puede surgir de forma inmediata cuando te mueves en un entorno en el que no te sientes valorado por aquellas personas a las que quieres. Esta es una de las razones por las que el trabajo también debe de ser humano, es decir, debe existir un ambiente de compañerismo adecuado. Por otra parte, también puede suceder que tras una temporada de mucho esfuerzo a nivel intelectual, como por ejemplo, la realización de una tesis, sientas que te has quedado vacío tras la defensa.

Detrás de esta situación existe la realidad de que después de estar inmerso durante mucho tiempo en un proyecto, ahora debes pensar en qué es lo que te gustaría hacer con tu vida. Perder a la persona a la que amas de verdad ya sea como consecuencia de la muerte o por el abandono también causa sensación de vacío profundo puesto que todo te recuerda a esa persona que ya no está a tu lado.