¿De qué color observas la realidad?
El modo de mirar la realidad condiciona la felicidad personal puesto que la percepción de los hechos puede reforzar el bienestar y la seguridad personal o, por el contrario, sentir desconfianza. Un idealista observa la realidad de dolor de rosa mientras que el color negro domina el mapa del mundo de un pesimista. Más allá de cuál sea el color dominante con el que observes la realidad conviene realizar el ejercicio de creatividad de no convertir el mundo interior en un universo monocromático porque existen infinidad de tonos y matices que son fuente de riqueza y libertad.

Qué influye en tu interpretación de los hechos

La realidad tiene tantos matices que un mismo hecho puede ser analizado desde una perspectiva totalmente distinta en función del estado de ánimo, los hechos externos y la madurez del momento. Un mismo paisaje también se transforma al compás del paso de las estaciones. Cuando nos encerramos en una única interpretación de la realidad, dejamos de lado la flexibilidad emocional necesaria para vivir mejor y ser feliz.

Una persona también observa el mundo a través de unas gafas que tienen el filtro de su propia experiencia personal. Sin embargo, la experiencia no condiciona de igual modo a todas las personas. Existen casos de personas que tras haber sufrido grandes decepciones amorosas, siguen teniendo fe en la posibilidad de conocer a alguien compatible con quien compartir su vida mientras que existen corazones rotos que arrastran frustración y cierran la puerta al amor.

¿De qué color observas la realidad?

Ajustar la graduación de las gafas

¿Qué quiero decir exactamente con esta idea? Que debemos ir ajustando la graduación de nuestras gafas al compás de nuestro propio vivir para observar las cosas tal y como son y no como nos gustaría que fuesen. La aceptación es, en muchos casos, el paso más complejo pero también, el más necesario.