De ti depende
En la vida, de ti depende ser feliz o vivir amargado. Puede sonar trágico pero nada más lejos de la realidad. Resulta liberador pensar que en la gran mayoría de los casos, es uno mismo quien toma las riendas de su destino para caminar con la actitud adecuada. No se trata de ser utópico tampoco y de creer que incluso en el dolor más extremo debes sentirte bien.

Es normal que ante la debilidad de la enfermedad, alguien tenga miedo, por ejemplo. No somos responsables de las circunstancias de nuestra vida pero sí de lo que hacemos en base a dichos acontecimientos. O lo que es lo mismo, la libertad está condicionada pero no limitada.

De ti depende caminar de la mano de la ilusión para descubrir el mundo que te rodea. Recorrer nuevos caminos y hacer cosas nuevas que nunca te atreviste hacer. Realizar los deseos de tu corazón, cuidar de las personas que merecen la pena y alejarte de aquellos que no te convienen. Por otro lado, depende de uno mismo mejorar la comunicación en el seno de la pareja, fortalecer el vínculo de amistad con el mejor amigo, seguir creciendo en el terreno profesional y evolucionar. Para ello, apuesta por la formación constante y no te quedes anclado en lo que ya sabes.

En la vida existen muchos “depende” que pueden utilizarse en función del contexto. Sin embargo, el hecho de que la gran mayoría de las cosas importantes dependan de uno mismo aporta luz, ilusión y felicidad. Sencillamente, porque no tienes que vivir a la expectativa de nadie más sino descubrir tu esencia para poder realizarte en todos los sentidos. Cada mañana, cuando te levantes de la cama y tengas miedos y dudas, repítete esta frase: “De mí depende”. Así te darás fuerza, seguridad y confianza para hacer frente a la jornada.