Decide ser feliz
La felicidad, en esencia, es una decisión, una elección personal que muchas veces, cuesta mucho tomar. Las personas que están pasando una situación difícil pueden elegir amargarse todavía más a sí mismas en la forma en la que afrontan la realidad, o por el contrario, pueden aceptar la vida con lo bueno y lo malo que tiene.

En definitiva, pueden decidir ser felices, sonreír, buscar algo bueno en medio de la oscuridad. Esta elección refleja la capacidad proactiva que existe detrás de aquellas personas que tienen satisfacción con su realidad presente porque no dejan su destino en manos de terceros sino que ellas mismas, tienen las riendas de su vida.

Para decidir ser feliz, merece la pena entender que esta es la única forma de sacarle el máximo partido a la vida. Supone dejar de lado el rol de víctima del azar para ser un protagonista real. La elección de ser feliz implica decidir sonreír a pesar de todo. Cualquier persona arrastra un desamor importante en su vida, un fracaso que le ha herido, una decepción que le ha dejado huella.

Si te quedas parado, mirando día tras día, esa realidad, entonces, nunca podrás ser feliz. En cambio, si amplias el campo visual hacia todos los matices que te rodean, entonces, te darás cuenta de que incluso, con esas heridas latentes en el corazón, es posible ser feliz a pesar de todo cultivando el optimismo natural que hay dentro de ti.

Decidir ser feliz implica contagiar también buenas emociones a los demás, ser un foco de esperanza para los otros, aportar algo bueno a aquellos que están a tu alrededor y que te quieren. Por el contrario, adoptar la actitud de víctima supone ser un peso y una carga para los otros. De cara al 2013 y siempre, decide ser feliz.