Deja de hacer lo que te hace daño
¿Cómo dejar de hacer lo que te hace daño? Podría parecer lógico que cualquier ser humano dejase de hacer, de una forma natural, aquello que le hace daño y que le hiere. Sin embargo, muchas de las cosas que a largo plazo nos hacen daño, en un momento inicial, nos causan cierto placer, cierta sensación de bienestar, y esta sensación, es la que nos lleva a caer en la trampa de ir en contra de nosotros mismos a través de actitudes que nos perjudican. Esto se ve claramente, en el caso de un fumador que quiere dejar el tabaco, pero cae en la tentación. ¿Cómo dejar de hacer aquello que te hace daño?

En primer lugar, tomando conciencia de esto. A base de caer en el mismo error, lo importante es que ya haya una ocasión en la que digas: “Nunca más”. Se trata de entender que ese pequeño placer inicial no compensa el malestar posterior que te hace sentir vulnerable y herido por dentro.

Por otra parte, para tomar conciencia de aquello que te hace daño y que ya no quieres hacer puedes elaborar una lista de objetivos que te gustaría cumplir a corto plazo. No tienen que ser grandes metas, existen pequeños gestos de la rutina diaria que pueden hacerte daño igualmente. Por ejemplo, pasar cinco horas al día viendo la televisión porque después te sientes apático.
En muchas de estas situaciones, existe una lucha interna por resolver, un debate emocional.

Por una parte, te gustaría tener algo pero por otro, te das cuenta de que ese algo te perjudica. Mientras no se resuelve esta lucha interna el malestar sigue latente. Por tanto, llegado el momento, conviene tomar una decisión. En muchas ocasiones, en la vida, puede ser más difícil saber lo que no quieres que lo que quieres, ya que la línea que separa ambos términos es muy fina. Intenta ser sincero contigo mismo y no engañarte nunca.