Deja de sentirte mal contigo mismo
La paz interior es requisito indispensable para poder tener una buena calidad de vida a nivel emocional, sin embargo, las personas somos tan complejas que podemos arrastrar mucho sufrimiento y desencanto en nuestra vida por cosas que quisimos hacer pero finalmente, no hicimos. Y también, por mensajes que hubiésemos querido decir y quedaron perdidos en el silencio. Ser humano significa tener muchas grandezas pero también, tener defectos. Por ello, cualquier persona debe hacer las paces consigo misma para poder avanzar y sentirse bien.

Mímate un poco más

Deja de vivir pensando solo en agradar a los demás o dando más peso a lo que otros piensan que a lo que tú quieres en realidad. Invierte el orden de valores en la ecuación de las relaciones personales y mímate un poco más, simplemente, porque te lo mereces. La vida empieza a mejorar en el momento en el que tú eres más amable contigo y cuidas tus pensamientos internos.

Visión positiva del pasado

Deja de mirar al pasado con la sensación de que las cosas hubiesen sido mejor de otra manera porque el camino que te ha traído hasta aquí es el que te ha ayudado a ser quien eres hoy. Analiza tus vivencias con la perspectiva de la riqueza personal. La vida no es como una pizarra que puede ponerse a limpio utilizando un borrador sino que vamos impregnando nuestro mapa del mundo con nuevas vivencias, sentimientos y relaciones. Todo ello suma experiencia de vida.

Deja de sentirte mal contigo mismo

El poder sanador del perdón

Si en ocasiones puede ser difícil perdonar a otra persona, todavía puede ser todavía más complicado perdonarse a uno mismo. Pero como afirma Oscar Wilde “todo santo tiene un pasado y todo pecador tiene un futuro”. Es decir, cualquier persona se merece una oportunidad para ser feliz y hacer las cosas de mejor modo.