Dejar atrás el dolor
No siempre resulta fácil dejar atrás el dolor, el recuerdo de un momento doloroso. Aunque intentemos olvidarlo, parece siempre estar a nuestro lado, y, por mucho que tratamos de apartarlo vuelve. Esto no sólo nos causa sufrimiento en el presente, sino que puede, de modo inconsciente, condicionar nuestras decisiones y acciones futuras intentan evitar una situación similar en el futuro.

Por ello es necesario poner en marcha una serie de pasos que nos ayuden a, definitivamente, dejar atrás el dolor.

Aprende del pasado

Aunque nos gustaría, no podemos volver atrás en el tiempo y deshacer lo hecho, lo dicho, el dolor que nos causamos o nos causaron. Para evitar que los recuerdos y los sentimientos que les acompañan vuelvan una y otra vez, es necesario aceptar lo que ocurrió, comprenderlo y aprender de ello, de forma que no temamos enfrentarnos a una situación similar en el futuro. A veces no es posible hacer esto solos, y en ese caso deberemos buscar ayuda profesional para realizar ese proceso.

Suelta lastre

Nuestras experiencias nos acompañan a lo largo de toda nuestra vida, pero si no reducimos nuestro equipaje emocional, este dominará todo nuestro futuro. Cuando vivas una situación similar, piensa que cuentas con más experiencia, herramientas y armas para enfrentarte a dicha situación y que puedes reaccionar de forma creativa y proactiva, sin tener que limitarte a repetir conductas pasadas que, en la mayoría de los casos, no te han resultado beneficiosas.

Confía en el futuro

Dejar atrás el dolor
El sufrimiento que hemos padecido en el pasado muchas veces nos hace temer un futuro similar. Sin embargo, debemos confiar en que, a medida que crecemos nos volvemos más fuertes y más estables emocionalmente, y que seremos capaces de lidiar con situaciones negativas y salir emocionalmente fortalecidos de ellas, y, por supuesto, disfrutar de todo lo positivo que el futuro nos tenga reservado, que también será mucho.