Depresión por desempleo
Es normal que tras hacer frente a un momento de tanto impacto como un despido laboral, el trabajador se sienta lanzado al vacío de la incertidumbre, en medio de una crisis económica que causa vértigo. El vértigo procede de asumir que el proceso de búsqueda de un trabajo puede durar incluso, más de un año o dos. Y es que, existen muchos parados de larga duración que a pesar de su perseverancia no encuentran un horizonte de ilusión. La depresión por desempleo puede ser frecuente, sin embargo, también puede suceder que se tape este malestar dando prioridad a algo en apariencia más urgente: la necesidad de encontrar un trabajo.

La realidad es que cualquier persona debe de estar fuerte mentalmente, y bien para llevar dicho proceso de búsqueda con la mayor motivación posible y con energía. Aquellos que sienten una gran tristeza en el desempleo puede que hayan interiorizado la idea negativa de que nunca volverán a encontrar un trabajo. Sin duda, en estos casos, lo primero que se debe hacer es cambiar el pensamiento.

Es decir, apostar por la energía que brota de vivir el presente, hacer bien las cosas ahora para recoger los frutos mañana. Si otras personas encuentran trabajo, tú también puedes lograr este reto. Además, la falta de empleo también conduce en muchos casos a la falta de autoestima. Se pierde la confianza en uno mismo y la seguridad. Sin embargo, merece la pena aprender a vivir con la ilusión de saber que nadie debe reducir su valor a su situación laboral.

Eres una persona afortunada por muchos motivos dependiendo de tus circunstancias. Puede que hayas encontrado un tesoro en tus amigos, tengas una relación de pareja feliz, disfrutes de una familia que te acompaña, tienes talento… Intenta valorar tu vida desde un punto de vista integral y no, únicamente, desde un punto de vista laboral.