El derecho de ser uno mismo
La superación personal no debe de confundirse con el perfeccionismo ya que incluso de aspirar a la perfección, podríamos entrar en el debate de qué es aquello que se considera perfecto cuando remite al modo de ser. La imperfección es la esencia del proceso de cambio.

El cambio debe de ser intrínseco

Pero también, existe el derecho personal de no cambiar una actitud determinada ya que todo cambio parte de una decisión interna. Un hecho que no terminan de asimilar aquellas personas que corrigen a su pareja de un modo frecuente. ¿Qué ocurre cuando las personas actúan de este modo? Que se comportan como si quisieran que esa persona sea a imagen y semejanza de su idea y no al revés, es decir, es el conocimiento el que debe adaptarse a la realidad.

Uno de los principales derechos en relación con la felicidad es la aspiración a ser uno mismo. Ya que es la aceptación incondicional la base del amor verdadero y el respeto. Aquellas personas que buscan de un modo habitual la aprobación constante del entorno tienden a cambiar ciertas actitudes pensando más que en sí mismas en el otro y en que de este modo, recibirán más cariño. El derecho a ser uno mismo implica asumir las riendas de la felicidad en primera persona.

El derecho de ser uno mismo

Reivindicar la imperfección

Las personas superamos muchos exámenes en nuestra vida académica y, a veces, nos sentimos como si también tuviésemos que aprobar exámenes en nuestra vida personal si tenemos en cuenta el peso que pueden tener las críticas negativas ante las que algunas personas pueden dar más peso a esta opinión externa que a su propio bienestar interno.

Además, el derecho a ser uno mismo, el derecho a ser imperfecto y a tener defectos es uno de los pilares de la autoestima que parte de una noción realista del amor hacia uno mismo.