Desapego emocional
Tener desapego emocional no significa que nada te importe, ni te afecte. Simplemente, tener el grado de madurez emocional necesario para poner las cosas en su sitio y vivir en base a la libertad interior. El desapego emocional te ayudará a seguir con tu vida después de una ruptura sentimental, tras la muerte de un ser querido, después de un despido en la empresa… En esencia, tienes que sobreponerte a las circunstancias del entorno para mirar dentro de ti y darte cuenta de que, aunque las cosas de fuera cambien, en tu alma, existe algo que permanece siempre: tu identidad. ¿Cómo puedes alcanzar el desapego emocional?

En primer lugar, amando desde la práctica y no desde la teoría. Es decir, queriendo a los demás a través de la acción y no tanto desde las palabras. Cuando actúas de una forma coherente con tus valores y con tu criterio, entonces, te quedas muy contento contigo mismo, te sientes satisfecho porque sabes que has dado lo mejor de ti.

Por otra parte, cuando quedas pegado a algo externo estás cometiendo el error de no darte el valor que tienes tú como persona. Por tanto, aprende a quererte, valora las cualidades que te definen, enamórate de ti mismo sin caer en la soberbia o en la vanidad desmedida… Puede que mientras que sientes apego por algo, estés descuidando completamente la relación que tienes contigo mismo. Por tanto, ha llegado el momento de cambiar y empezar de nuevo.

Conviene encontrar el equilibrio adecuado en el grado de apego. Por ejemplo, sentir apego por los padres es muy sano, sin embargo, no al punto de que ese cariño te impida llevar tu propia vida y volar en solitario. Pero tampoco, cayendo en el extremo de no tener una relación frecuente con ellos que son tu gran tesoro.