Desarrolla tu intuición
Cuando tomamos una decisión, solemos hacerlo después de un proceso de razonamiento, descartando unas razones y tomando en consideración otras hasta que logramos determinar cuál es la opción correcta. Sin embargo, a lo largo de nuestra vida atravesamos por muchas situaciones en las que parece que el pensamiento no es suficiente y parece que lo único en lo que podemos confiar es en esa voz que nos dice que sí, que es correcto y que ese es el camino que debemos seguir aunque no parezca la opción más lógica. En esos momentos estamos utilizando la intuición.

Mucha de la información que recibimos día a día no es procesada por la parte consciente de nuestro cerebro, pero se almacena en la inconsciente. Y queda ahí registrada hasta que aparece alguna situación en la que nuestra mente cree que es oportuno echar mano de ella y es en esa información en la que se basa la intuición, convirtiéndola en una herramienta muy útil a la hora de manejarnos en nuestra vida social, laboral, personal y de pareja. Por ello es una facultad que debemos desarrollar todo cuanto sea posible y aquí te mostramos cómo:

– Acalla la mente: Por nuestra mente atraviesan pensamientos sin cesar a medida que vamos procesando los acontecimientos cotidianos. Por ello debemos realizar algún ejercicio de relajación que nos ayude a serenarla, para que de ese modo podamos abrir la puerta a la intuición.

– Una vez estés relajado pregúntate qué te sugiere una persona, un hecho o una vivencia. No intentes responder con un pensamiento, sino deja que surja la idea, o el sentimiento asociado al mismo. De este modo aprenderemos a reconocer e interpretar la intuición.

– Anticipa con la imaginación: Si vas a ir a algún evento, reunión, fiesta, etc., intenta imaginar con anterioridad cómo será el lugar donde se celebra, la música que habrá, los invitados, etc.