Descubre las causas de la alegría
Vivimos en una sociedad con una clara tendencia hacia el pesimismo. Tal vez, dicha negatividad brota, entre otros factores, de la crisis económica que afecta de forma directa a muchas familias. Lo cierto es que las emociones en sí mismas no son ni buenas ni malas, sino agradables y desagradables en función de los efectos que producen. Hoy me gustaría centrarme en una emoción que está vinculada de forma directa con la felicidad: la alegría. Sentimiento que a su vez se opone de forma directa a la tristeza.

La alegría tiene diferentes causas. Por ejemplo, mientras que la tristeza se produce a partir de una causa dolorosa, tal vez, la muerte de un ser querido, un despido laboral, una decepción sentimental, una catástrofe natural… Por el contrario, la alegría siempre surge ante un bien vivido en presente, es decir, un bien vivido en forma de ahora.

El amor correspondido causa alegría, de hecho, el amor en todas sus formas y grados es enriquecedor. Del mismo modo, el placer también es una causa de alegría. Pero mientras que en la sociedad actual se pone una atención especial en el placer sensible conviene matizar como bien expresó el filósofo medieval Tomás de Aquino que existen diferentes tipos de placer, no sólo sensible sino también intelectual: por ejemplo, observar la belleza de una obra de arte, disfrutar con la melodía perfecta de la música clásica, disfrutar de una agradable conversación, sacar una buena nota en un examen…

La salud es otra causa de alegría puesto que la enfermedad pone al hombre en contacto con su propia fragilidad. El éxito laboral también aporta satisfacción emocional, especialmente, en un momento en el que es muy difícil poder encontrar una oportunidad laboral para poner en práctica tu vocación. Existen diferentes causas de alegría, sin duda, el optimismo también te ayuda a vivir observando la vida desde el agradecimiento y la ilusión.