Descubre lo que otros piensan de ti
La realidad es que a la hora de ser feliz es importante no pensar en el qué dirán, es decir, tener un criterio propio para afrontar el destino bajo un punto de vista autónomo. Sin embargo, el autoconocimiento puede abarcarse desde diferentes puntos de vista y matices. Por una parte, existen cosas de ti mismo que sólo conoces tú. Asuntos que forman parte de tu intimidad y que no has compartido con nadie más.

Por otro lado, también existen rasgos de tu personalidad que son conocidos por ambas partes, es decir, tanto por ti como por aquellos que te rodean y comparten contigo parte de su tiempo. Este puede ser el caso, por ejemplo, de tus aficiones. Pero también existen partes que uno mismo desconoce y que, sin embargo, los demás, desde fuera, pueden observar y analizar.

Y es que, al final, a veces, el hecho de ser un agente externo aporta objetividad y claridad. En general, la experiencia muestra que uno mismo es mucho más crítico que los demás, de hecho, a veces comprobarás que tú te ves a ti mismo con peores ojos mientras que los demás te ven con un inmenso cariño. Piensa por ejemplo en tu madre, tus mejores amigos, tus abuelos… Personas que te quieren de una forma incondicional y que ven mucho más tus virtudes que tus defectos. Personas que están a tu lado tanto en lo bueno como en lo malo.

Puedes realizar un ejercicio sencillo de autoestima. Puedes pedir a personas que para ti sean importantes que te digan tres virtudes tuyas y también, tres puntos que podrías mejorar. Este ejercicio te servirá de autoconocimiento porque habrá aspectos que ni siquiera te habías dado cuenta y no eras consciente de ellos. Por otro lado, para conocer la opinión que los más cercanos tienen de ti también debes mostrarte receptivo y abierto en las conversaciones diarias.