Descubre tu personalidad a través de tu rúbrica
Cuando queremos conocer los rasgos de nuestra personalidad a través de nuestra firma, tenemos que analizar dos partes de la misma. Por un lado, la firma en sí, es decir el trazo en el cual escribimos o dibujamos nuestro nombre, iniciales, etc. Por otro, es necesario analizar también la rúbrica, que es la línea, dibujo o trazo que realizamos, o no, por debajo o por encima de la firma.

La interpretación de la rúbrica es importante, ya que nos ofrece información sobre el marco en el que se encuadra nuestro yo, así como los mecanismos de defensa que utilizamos.

En rasgos generales, podemos derivar la siguiente información de nuestra rúbrica:

– Si la rúbrica tacha nuestra firma, indica inadaptación o inmadurez, insatisfacción con uno mismo, inseguridad, y deseo de superar ciertas barreras que nos limitas, especialmente nacidas del ambiente familiar.

– Si nuestra rúbrica es sencilla, apenas una línea bajo la firma, indica autenticidad y sinceridad en nuestras relaciones.

– Una rúbrica complicada muestra a una persona que protege su intimidad, bien para ocultarla de los demás o por un mecanismo de defensa, para protegerse ante los demás.

– Cuando la rúbrica envuelve nuestra firma, refleja a una persona que tiene la necesidad de protegerse, tiende al aislamiento y desconfía de los demás. También, dependiendo de los rasgos, puede tratarse de una persona mentirosa, que oculta su personalidad para lograr algún fin. También suele darse en las personas narcisistas y egoístas. Muestra la necesidad de sentirse protegido, narcisismo, egoísmo, miedo a los intercambios, aislamiento o desconfianza, ocultación o mentira según los signos.

– En los casos en los que no existe rúbrica, esto puede indicar simplicidad o seguridad en sí mismo. El estudio de la firma complementaría esta información.

– Si nuestra rúbrica comienza con la inicial de nuestro nombre y después subraya nuestra firma, indica satisfacción con uno mismo y autocomplacencia.