Desempleo y sentimiento de culpa
Son muchos los que han perdido su empleo desde que comenzó la crisis económica y encontrar un puesto de trabajo no resulta fácil, lo que hace aparecer sentimientos como depresión, ansiedad, baja autoestima y un sentimiento de culpa del que es muy difícil deshacerse aunque su situación de desempleo se deba a causas externas que ellos no puedan controlar.

Este sentimiento se traduce en, cuando llevamos un largo periodo buscando un nuevo trabajo, la idea de que nuestros conocimientos, habilidades o capacidades no son suficientes para encontrarlo, y que si nos hubiéramos formado mejor, o tuviéramos otras habilidades, habríamos encontrado empleo. También nos hace sentirnos culpables por las consecuencias inherentes al desempleo, especialmente la reducción de los ingresos debido a la falta de sueldo y tener que adecuar la vida de la familia a lo que se percibe en concepto de prestación por desempleo.

Este sentimiento se ve acentuado si éramos nosotros quienes éramos el principal sostén económico de la familia.

Para hacer frente a este sentimiento, imaginemos que fuera un amigo nuestro el que estuviera en nuestra situación. No le consideraríamos culpable, porque no lo es, por tanto ¿por qué hemos de culparnos nosotros?
También hemos de comentar la nueva situación con nuestra pareja o nuestra familia, para pensar juntos como afrontarla. De ese modo, no nos sentiremos solos llevando una pesada carga, sino de compartirla con los demás. De ese modo, sobrellevar la situación será más sencillo.

Eliminar los pensamientos negativos sobre nosotros y nuestra situación también nos ayudará a no sentirnos culpables. No se trata de evadirnos de la realidad, sino de hacer un análisis objetivo de la situación desde un punto de vista positivo, examinando nuestras oportunidades, habilidades y carencias y creando opciones para suplirlas.

En este sentido, reorientar la búsqueda de empleo y complementar nuestra formación nos ayudarán a sentirnos más capaces y menso culpables.