Despierta  al héroe que hay en ti
Durante nuestro día a día solemos movernos en lo que se denomina nuestra zona de confort, la rutina en la cual todo nos es conocido y todo lo tenemos controlado, y si aparece alguna sorpresa, sabemos que podremos hacerle frente. Aunque esta zona de confort nos proporciona tranquilidad, si queremos progresar en nuestra vida, madurar emocionalmente, alcanzar nuestras metas y luchar por lo que queremos, tenemos que salir de esa zona y enfrentarnos a situaciones que nos asustan. Un ascenso en el trabajo, una propuesta de matrimonio, la llegada de un hijo, un desafío profesional… situaciones como estas y otras nos impulsan a salir de nuestra zona de confort.

El primer sentimiento que aparece es el miedo: miedo a hacer el ridículo, miedo a no valer, miedo a defraudar a los demás, y con él la ansiedad. Si somos capaces de manejar este miedo, avanzaremos y lo antes nos asustaba será nuestra nueva zona de comodidad.

Si no somos capaces, no sufriremos ansiedad, pero tendremos que hacer frente a la frustración de no haber luchado por lo queríamos. En este momento, para progresar, deberemos encontrar en nosotros mismos el coraje necesario para continuar, es decir, despertar a nuestro héroe.

Para ello, lo mejor es comenzar determinando realmente qué es lo que más tememos que ocurra. Una vez que lo logremos, visualizaremos qué ocurriría si lo que tememos ocurriera realmente. Una vez que lo hemos experimentado mediante la visualización, el nivel de ansiedad descenderá y podremos enfrentarlo con mayor facilidad.

Compartir el miedo con otras personas de confianza también nos puede ayudar. Todos, en un momento u otro nos hemos visto inmersos en situaciones parecidas y las estrategias que han utilizado pueden servirte de ayuda.
Finalmente, llevar a cabo ejercicios de relajación cuando sintamos que la ansiedad nos desborda también nos ayudará a manejar situaciones nuevas y cuando nuestro autodiálogo negativo se dispare.