Detener el sentimiento de culpa
Tener sentimiento de culpabilidad es como tener unas cadenas atadas en el alma que no nos dejan casi ni respirar. ¿Alguna vez te ha pasado que has hecho o dicho algo y te has sentido muy mal después? Cuando piensas que has hecho algo mal o has dicho algo incorrecto y tu instinto te está avisando de que no ha sido algo acertado o cuando piensas que eres una mala persona (sin serlo, las malas personas no se sienten culpables).

El sentimiento de culpa por tanto es un sentimiento negativo que surge en el interior de las personas al sentir que se ha cometido algún tipo de falta, haciéndose la persona consciente del error y de esta manera poder corregirlo en el futuro, por lo que el sentimiento de culpa a veces es necesario para poder solucionar los conflictos internos, pero hay que saber detenerlos a tiempo para aprender de ellos y no dejar que nos consuman.

Dos tipos de culpa

Existe la culpa manifiesta que se origina cuando se ha hecho daño a otra persona y nos sentimos mal por ello y después la incoherente que no existe ninguna falta en concreto pero se siente un sentimiento de culpa que existe y que es destructiva porque hace ver cosas que no son reales en las actuaciones propias. Es un sentimiento que nos causa daño, dolor, malestar y que parece que no tiene fin alguno. Pero, ¿cómo detener el sentimiento de culpa?

Identifica qué ocurre

Si no sabes por qué te sientes culpable te sentirás mal sin sentido y sin poder solucionarlo, por este motivo resulta clave que busques la raíz del problema e identifiques por qué te sientes mal y así poder expresar tus emociones. ¿Por qué te sientes mal? ¿Qué te haría sentir mejor?

Detener el sentimiento de culpa

Expresa tus emociones

Es muy importante que no reprimas lo que sientes para poder liberar y detener el sentimiento de culpa. Expresa tus emociones y tu arrepentimiento a las personas que debas hacerlo, de esta manera sabrán cómo te sientes y tú te quitarás un peso de encima. Hazles ver que te sientes mal y que quieres remendar tu error. Pide perdón desde lo más profundo y sincero de tu corazón.

Perdonarte a ti también

Después de haber aceptado tu responsabilidad y de haber pedido disculpas y de mirar al futuro para no cometer los mismos errores, deberás aprender a perdonarte a ti mismo para detener del todo ese sentimiento de culpa que te ahoga. Todos podemos cometer errores, pero lo sabio es reconocerlos y aprender de ellos.