Día Mundial de la Prevención del Suicidio
Este 10 de septiembre se celebra una fecha que invita a la reflexión sobre temas humanos: el Día Mundial de la Prevención del Suicidio recuerda la necesidad de dar espacio a un tema que muchas veces, resulta poco visible a nivel social. Pero el suicidio representa una herida profunda en aquellas familias que han hecho frente a la pérdida repentina de un ser querido. Muchas veces, queda una enorme sensación de culpa, incomprensión y un sufrimiento que es difícil de curar. Pero el Día Mundial de la Prevención del Suicidio tiene como objetivo ayudar a comprender a la sociedad que este hecho, puede prevenirse porque la mayoría de las personas que se suicidan, ya han dado previamente, algún síntoma de que algo no va bien.

El suicidio podría considerarse como la única causa de muerte que puede ser prevenida. Por ello, la OMS propone algunos consejos prácticos para lograr este objetivo: en primer lugar, todo aquel que tiene algún tipo de trastorno, por ejemplo, una depresión, debe someterse a un tratamiento adecuado para recuperarse. La ayuda psicológica aporta un gran bienestar a todo aquel que no pasa por un buen momento. Evidentemente, existen grados diferentes de malestar, pero cuanto peor se encuentra una persona, más necesaria es la ayuda urgente. Por otro lado, todo aquel que ha tenido en algún momento un intento de suicidio necesita un seguimiento médico. Del mismo modo, quienes han expresado en algún momento su deseo de morir, necesitan una atención profunda por parte de los seres queridos.

Entidades de ayuda social como el Teléfono de la Esperanza atendieron el año pasado un número importante de llamadas vinculadas con esta temática. El 39 por ciento fueron hombres y el 61 por ciento mujeres. Si bien, conviene precisar que al teléfono llaman principalmente mujeres. Algunos expertos consideran el suicidio como “La epidemia del siglo XXI”. Por ello, merece la pena trabajar de una forma adecuada para poder ayudar a todos aquellos que han perdido las ganas de vivir. En este sentido, Víctor Frankl explica que en el momento en que alguien recupera un motivo por el que vivir, entonces, ya ha perdido todo deseo de morir. La labor que realiza el Teléfono de la Esperanza es muy eficaz porque se respeta el anonimato de las personas que llaman, y la atención es inmediata.