Cómo diferenciar el miedo de la angustia
Miedo y angustia son dos conceptos diferentes. El miedo es un sentimiento que nace de un modo objetivo, es decir, tiene una causa lógica que lo produce. De este modo, al tener una causa lógica, el sujeto puede identificar aquello que le produce inseguridad y busca un modo de afrontarlo. Sin embargo, la angustia deja al ser humano con la sensación de indefensión de no saber cuál es exactamente el fantasma al que se enfrenta.

La persona que sufre angustia, experimenta síntomas de malestar físico y emocional incluso cuando en la realidad no existe una amenaza aparente. Sin embargo, la angustia se nutre en muchos momentos de la subjetividad del temor irracional.

Cómo diferenciar ansiedad y angustia

Los síntomas de la angustia son realmente dolorosos y pueden vivirse con distinta intensidad. Por ejemplo, palpitaciones, opresión en el pecho, sensación de tener un nudo en la boca del estómago, sensación de inseguridad en la realidad… Con todos estos síntomas, el afectado se siente desbordado por una carga de estímulos de los que no tiene el control. Generalmente, cuando tenemos miedo a una situación concreta, el temor desaparece justo en el momento en el que hemos superado ese episodio. Sin embargo, en una situación de angustia, el malestar se mantiene en el tiempo sin una relación de causa y efecto.

Cómo diferenciar el miedo de la angustia
La angustia es una vivencia muy dolorosa porque puede llegar a producir incluso un ataque de pánico, miedo a morir. Este malestar es tan notable que el organismo somatiza esta presión emocional tan desagradable. Una vez que el afectado ha vivido un episodio de este tipo puede estar condicionado por la ansiedad anticipada de volver a experimentar una situación similar. Es decir, la angustia también se alimenta del miedo al miedo convertido en un círculo vicioso. Para superar la angustia con mayor conocimiento de uno mismo, es muy positivo pedir ayuda psicológica.

La angustia hace vivir al afectado en una especie de parálisis. Conviene puntualizar que la angustia es más puntual que la ansiedad que tiende a ser crónica. Pero ambos sentimientos suelen estar interconectados. Es decir, es muy posible que un enfermo de depresión sufra algún tipo de ataque de angustia. Por tanto, la angustia es la ansiedad en grado extremo soportada durante un tiempo prolongado.

Cómo diferenciar el miedo de la angustia

Pedir ayuda profesional

Cuando una persona sufre un episodio de angustia, este malestar le debilita física y mentalmente. Es decir, la angustia afecta al núcleo vital del ser humano, a su equilibrio interior y al posicionamiento ante la vida. Solicitar ayuda psicológica es muy importante para avanzar en la dirección de la felicidad. La ayuda profesional es esencial porque, en muchos momentos, el afectado siente que no puede hacer nada para cambiar su realidad. La ayuda terapéutica incide precisamente, en el cambio de creencia puesto que el afectado puede desarrollar nuevas estrategias para tomar el control sobre las cosas. Es aconsejable que el entorno más cercano tenga empatía con quien sufre este malestar existencial porque el apoyo emocional eleva la resiliencia frente a la soledad que produce el dolor.