Diferencias entre psicólogo y psiquiatra
Es común que las personas se confundan entre las labores que desempeña el psicólogo y el psiquiatra porque ambos tienen que ver con la mente humana, pero existen notables diferencias entre ambas profesiones y el rol que desempeñan con sus pacientes y en la sociedad. La diferencia que más pesa entre uno y otro es el enfoque con el que tratan la salud mental de las personas.

La psicología es la ciencia que estudia el comportamiento humano, sus emociones y la forma en qué pensamos las personas y por qué lo hacemos de un modo y no de otro, y la psiquiatría va mucho más allá, profundiza en los trastornos más severos de la mente humana. A continuación intentaré aclararte esta cuestión y que a partir de ahora puedas entender las diferencias entre un psicólogo y un psiquiatra.

El psicólogo

El psicólogo es el profesional que ha cursado estudios de psicología entendida como la licenciatura que dura alrededor de 5 años, aunque de forma posterior puede realizar estudios complementarios en máster o especialidades para aumentar así sus conocimientos y mejorar su especialidad.

El psicólogo es el profesional que atiende las dificultades de carácter psicológico en la comprensión del comportamiento humano realizando un diagnóstico y el tratamiento adecuado teniendo en cuenta el pensamiento y la conducta para que sea el propio paciente quien entienda, comprenda cómo debe resolver sus conflictos internos y obtenga un bienestar emocional y psicológico que le ayude a encontrarse bien. El psicólogo no puedes prescribir fármacos como un tratamiento exclusivo ni tampoco recetas médicas.

Diferencias entre psicólogo y psiquiatra

El psiquiatra

El psiquiatra es el profesional que ha estudiado la carrera completa de medicina y después se ha formado en psiquiatría. El enfoque del psiquiatra hacia las enfermedades o trastornos mentales es médico y da más importancia a lo neurológico. El psiquiatra sí puede dar recetas médicas y prescribir fármacos para sus pacientes puesto que son profesionales de la medicina. Estos profesionales tratan a pacientes que no sólo necesitan una orientación psicológica, si no que tienen problemas mucho más severos del comportamiento humano.

En ocasiones y dependiendo de la gravedad del problema, ambos profesionales trabajan a la par con un mismo paciente. Cuando este caso se da es habitual que sea el psicólogo quien se encargue de la terapia y el psiquiatra de controlar la medicación oportuna, pero ambos profesionales deberán valorar la evolución del paciente.