Diferencias psicológicas entre hombres y mujeres
Actualmente los hombres y las mujeres son cada día más parecidos y ejercen roles muy similares tanto en el ámbito personal como laboral. Pero hay una verdad que no se puede ocultar y es que hombres y mujeres al igual que semejanzas, también tienen diferencias en su cerebro, es decir en cómo piensas, en cómo solucionan los problemas, en la manera de ver la vida, en su manera de razonar…

Desconocer las diferencias que existen en la mente de las mujeres y los hombres puede conducir a disputas y malentendidos indeseados. Es mejor conocerlas y sacar provecho de ellas. En este artículo te voy a plasmar las más comunes. ¡Atención!

Práctico

El hombre es más práctico que las mujeres ya que por la evolución se orienta hacia cosas más generales y no acostumbran a vincularlas con las cosas personales. Los hombres suelen solucionar antes los problemas externos antes que las personas o las internas propias.

Sociabilidad

Las mujeres suelen ser mucho más sociables que los hombres ya que se orientan hacia la gente, ellas tienen más posibilidades de establecer relaciones interpersonales óptimas. Les gusta compartir y relacionarse sin miedo y sin sentirse cohibida. Los hombres suelen tener menos amigos, pero más duraderos.

Diferencias psicológicas entre hombres y mujeres

Sensibilidad

La mujer es más emotiva que el hombre, teniendo la sensibilidad más alta. Pero esto no significa que el hombre no se emocione o no sea sensible, ni mucho menos. Pero la cultura ha enseñado al hombre durante mucho tiempo a ser más duro de carácter y que el emocionarse sea en ocasiones puntuales, algo que debe cambiar en los hombres puesto que las emociones deben ser expresadas tanto en hombres como en mujeres.

Intuición

Las mujeres son más intuitivas que el hombre y se dejan llevar por lo que su interior les dice, en cambio los hombres actúan más por la lógica dejando su voz interior a un lado.

Diálogo

Las mujeres hablan más que los hombres y con diferencia. Las mujeres cuando les ocurre algo necesitan hablarlo para desahogarse o para ver otros puntos de vista que les ayude a aclararse, en cambio los hombres necesitan “encerrarse” en sí mismos para pensar y después cuando estén más tranquilos, quizá hablarlo, pero los hombres prefieren actuar antes de hablar.