¿Es difícil hacer amigos nuevos?
El deseo de hacer amigos nuevos puede ser habitual a nivel humano. Aquellas personas que tienen este objetivo y no lo logran en el plazo deseado por ellas, pueden llegar a sentir que no es sencillo hacer amigos nuevos. Hoy en Psicoblog analizamos esta cuestión: ¿Crees que es fácil hacer amigos nuevos?

El factor edad

El factor edad influye de forma notable en las relaciones personales que establece una persona. En la etapa de la adolescencia o la universidad, las personas se sienten muy receptivas para conocer gente nueva ya que además, se encuentran en una situación en la que tienen la posibilidad de convivir en el plano educativo con personas diferentes.

Sin embargo, conforme mayor se hace una persona y más responsabilidades tiene que asumir, tiene menos tiempo para el ocio, que es uno de los factores más importantes para hacer amigos nuevos ya que no solo se trata de conocer gente sino también, de mantener el contacto con esos vínculos para poder establecer una relación de amistad.

El entorno social

El entorno social de una persona también puede abrir puertas o limitar las posibilidades de conocer gente nueva. Un amigo sociable, por ejemplo, puede tener el gesto de presentar entre sí a varios amigos comunes a través de la organización de un plan de grupo. Este tipo de ayuda es muy positiva.

Por eso, si tienes el deseo de conocer gente nueva podrías comunicar este deseo a un amigo con quien tienes confianza. Tal vez pueda invitarte a algunos de sus planes con otras personas.

¿Es difícil hacer amigos nuevos?

El grado de afinidad

Conocer a otra persona no significa que vaya a existir un grado de conexión profundo y que vaya a surgir una simpatía mutua. En este sentido, sí es más difícil llegar a conocer a nuevas personas con las que surge esta confianza inicial.

Puede que para conocer a un buen amigo, previamente, hayas tenido que conocer a otros muchos conocidos con los que no has llegado a profundizar tanto en la relación. Hacer amigos nuevos no es sencillo, en esencia, porque se trata de un objetivo que no depende únicamente de uno mismo, sino también del otro (la amistad se basa en la reciprocidad).