Dile adiós al miedo
El miedo está ahí, y tal vez, conforme mayor es una persona, más límites encuentra, y por ello, más temores acumula. En ciertos momentos, esa mochila puede explotar, sencillamente, porque el espíritu del ser humano necesita libertad, y no límites constantemente. ¿Cómo decirle adiós al miedo?

Aprendiendo a convivir con él, plantándole cara, haciendo cosas a pesar de él, no dejando que la angustia interior, te prive del placer de mostrarte a ti mismo que eres capaz de arriesgar y de apostar por aquello que deseas.

Por supuesto, no pasa nada por tener un poco de miedo ante un hecho puntual, pero el peligro surge cuando se va teniendo una lista de manías y de fobias que son un esquema poco saludable para vivir con esperanza. En este 2012, dile adiós al miedo, empieza de nuevo con ilusión cada día, anímate a apostar por tus sueños… Deja los miedos en el pasado.

Existen diferentes grados de miedo y de temor. Y además, el miedo no tiene que ver únicamente con uno mismo sino también con los demás. Así sucede en el caso de esos temores que surgen del amor. Se teme por la enfermedad ajena, se teme que el otro no sea feliz, se sufre por el posible abandono de la pareja…

Para aprender a decir no al miedo, debes dejarte influir por personas valientes, optimistas y que tienen el coraje de mirar la vida de frente. En tu entorno, seguro que encuentras muchos modelos de conducta. En la sociedad actual, existen mitos bastante artificiales que ofrecen un concepto del éxito bastante relativo. Por ello, busca tus héroes particulares entre la gente anónima. Por supuesto, un grado adecuado de temor es esencial para la supervivencia y para protegerte de los peligros. Por ello, los niños no deben hablar con desconocidos. Para reflexionar sobre esta cuestión, te invito a ver una película fantástica: Criadas y Señoras. La imagen de este artículo está tomada de este filme.