Disfruta de los pequeños placeres de la vida
Vivimos en una sociedad que parece sólo prestar atención a lo grande: el coche más grande, la casa más grande, el televisor más grande… hasta tal punto que parece que sólo podemos ser felices cuando disfrutamos de las cosas a lo grande. Esto, muy a menudo, nos obliga a perseguir metas inalcanzables en busca de esa idea de felicidad y se nos olvida de uno de los elementos básicos tanto para encontrar la felicidad, como es disfrutar de esos pequeños placeres que la vida pone a nuestro lado día a día. Haciendo esto, no sólo seremos más felices, sino que tendremos una visión mucho más positiva de nuestra vida, ya que podremos reconocer todo lo bueno que tenemos a nuestro alrededor día a día, en lugar de mirar sólo lo que pensamos que nos falta.

Para ello, lo primero que deberemos hacer es dar a nuestra búsqueda de la felicidad un tono positivo, es decir, convencernos de que tenemos derecho a ser felices y de que la felicidad está a nuestro alcance.

Esto no significa que desechemos las metas y los sueños que queremos, lograr, todo lo contrario, porque lograrnos nos dará un plus de felicidad y de autoestima, pero sí contribuirá a que el camino para lograrlo sea mucho más llevadero y placentero.

Uno de los pequeños placeres de los que puedes disfrutar es contemplar la naturaleza, sobre todo si te sientes un poco decaído. También puedes abrazar a tu mascota, cenar con tus amigos o tu familia, ver tu película favorita u observar ese álbum lleno de recuerdos de momentos felices. Todo ello y otros que a ti te gusten son pequeños detalles que nos aportan felicidad y tranquilidad, nos llenan de optimismo y nos ayudan en la consecución de nuestras metas.