Disfruta tu momento
Existen momentos en nuestra vida en los que, por fin, conseguimos eso que tanto estamos esperando. Por fin nos llega ese ascenso por el que tanto hemos trabajado, o esa mujer o ese hombre que nos gusta nos corresponde, se arregla algo que llevábamos tiempo intentado solucionar o la vida nos sorprende con algo nuevo e inesperado, que nos llena de felicidad.

Ante un hecho así, lo habitual es sentirse alegres y contentos, satisfechos por nuestros logros y agradecidos a la vida o a la fortuna. Sin embargo, para muchas personas, conseguir lo que quieren, por el contrario, un motivo de angustia, porque se asustan ante el hecho de que las cosas les vayan bien, pensando que se van a estropear, que todo terminará antes de empezar o que algo malo llegará detrás de lo bueno, impidiéndoles disfrutar y vivir uno de los momentos mejores y más felices de su vida.

Este miedo les lleva a intentar controlarlo todo, para evitar perder eso que tienen o han conseguido. Paradójicamente, esta puede ser la causa de que lo pierdan. Para que esto no ocurra, debemos confiar en nosotros mismos y en nuestras capacidades, y vivir las sensaciones positivas que el hecho de vivir un momento feliz nos proporciona.

Es importante cortar esa espiral de pensamientos negativos que nos causan angustia, y pensar que nos merecemos lo que la vida nos regala, que valemos lo suficiente para ser afortunados, queridos y valorados, sin hacer caso a esa vocecita que nos empuja a pensar que todo se debe a un golpe de suerte, que no nos lo merecemos y que, antes o después, los demás se darán cuenta de su error.

Por ello, cuando la vida te sonría, deja que las cosas sucedan. Sonríe tú a tu vez y deja que la vida te dé todo lo bueno que te puede proporcionar.