Echar raíces en el corazón de otra persona
El amor es, en esencia, echar raíces en el corazón de otra persona. Sentir que quieres cada día un poco más al otro y que ese alguien te quiere más a ti. Los procesos graduales son los que de verdad garantizan un futuro más realista que aquellos que surgen como la espuma de la nada y con la misma facilidad desaparecen al más puro estilo de un espejismo. La raíz hace referencia a la fuerza de un sentimiento que va generando un arraigo.

Cuando alguien es perfecto ante tus ojos

Así pasa cuando sientes que una persona, incluso siendo imperfecta, es perfecta ante tus ojos porque aporta algo que no te aporta nadie más del mismo modo. Son sensaciones que no se planifican sino que pasan. Por eso el amor tiene tantos aspectos que trascienden a la voluntad individual y desbordan la capacidad de comprensión racional.

El proceso de empezar a querer a alguien es bonito porque marca una nueva realidad en tu vida que establece cambios. La llegada de una persona importante en tu vida puede marcar un antes y un después para ti.

Para echar raíces en el corazón de alguien en primer lugar tienes que ser honesto contigo mismo. La verdad es el mejor camino a seguir en cualquier ámbito de la vida para no jugar con las expectativas de nadie, ni utilizar a otra persona como un objeto.

Echar raíces en el corazón de otra persona

Cómo saber que alguien empieza a importarte

La realidad es que cuando alguien empieza a ser importante para ti, es algo tan evidente a nivel interno, que puede que no se lo hayas dicho todavía a nadie pero en el fondo de tu ser, lo sabes, precisamente, porque ese alguien empieza a echar raíces en tu corazón y eso te hace sentir bien de verdad.