Efectos secundarios de la pereza
La pereza es una sensación de tedio que cuando se produce de forma frecuente puede producir consecuencias negativas en el estilo de vida. Uno de los efectos secundarios de ser perezoso es adoptar la disposición de dejarlo todo para el último momento. De esta forma, aumenta el estrés y la ansiedad al sentir la presión del plazo de tiempo en la realización de una tarea concreta. La pereza se convierte en un estilo de vida en el que la persona tiende a dejar las cosas para otro momento.

De esta forma, se le acumulan asuntos pendientes de resolver e incluso, deja de hacer muchas de las cosas que le hubiese gustado llevar a cabo. Todo ello, lejos de producir satisfacción incrementa el nivel de desencanto personal ante un bajo nivel de satisfacción por las expectativas no cumplidas.

Estilo de vida apático

Una de las consecuencias de la pereza es que de no afrontarse de una forma proactiva, incrementa la sensación de apatía. Es decir, mientras que un estilo de vida activo y el deporte aportan vitalidad, por el contrario, la pereza incrementa la agónica sensación de cansancio, incrementa el nivel de desmotivación, causa aburrimiento. Desde la pereza, los días pasan con la extraña sensación de vivir a medias ante un bajo nivel de satisfacción con esa rutina. La pereza puede ser una de las sensaciones frecuentes que experimenten los trabajadores como consecuencia del síndrome postvacacional.

Efectos secundarios de la pereza

Qué se esconde detrás de la pereza

Sin embargo, en este caso, suele tratarse de una sensación que no dura más de una semana. Así como cuando nos quedamos estancados en el miedo cuando nos quedamos paralizados por una pereza frecuente, conviene analizar qué se esconde detrás de esta actitud. Detrás de esta aparente pasividad puede existir tristeza e incluso, depresión.