Ejercicios para aprender a vivir el presente
Si nos damos cuenta, la mayor parte del tiempo nuestra mente está recordando o lamentando el pasado o planeando o temiendo el futuro, pero pasamos muy poco tiempo centrados en lo que hacemos, en el presente. Esto ocurre no sólo cuando hacemos algo casi automático, como caminar o fregar los platos, sino incluso cuando estamos llevando a cabo una tarea que nos resulta interesante e incluso agradable.

Nos olvidamos, sin embargo, de que uno de los grandes componentes de la felicidad es aprender a vivir el presente, experimentar realmente lo que hacemos, sentimos, comemos, etc., en el momento actual. Al desconectarnos del presente, nos apartamos de nuestra propia felicidad. Para que esto no ocurra, podemos entrenar nuestra mente de nuevo a disfrutar y a vivir intensamente el momento presente a través de algunos sencillos ejercicios.

Caminar descalzo

No se trata de caminar sin más, sino de caminar descalzo y hacerlo de forma consciente. Para ello, bastará con que des diez pasos, sin zapatos ni calcetines, pisando directamente el suelo. A cada paso, concéntrate en sentir el suelo, su dureza, su textura, la presión que éste ejerce sobre tus pies, la temperatura… Camina despacio, para permitir que el cerebro vaya registrando todas esas sensaciones y otras que puedan aparecer.

Ejercicios para aprender a vivir el presente

Comer algo que te guste

Puede ser una fresa, un trozo de chocolate, lo que quieras. Cógelo y míralo, observando sus dibujos, bordes, rugosidades…, nota su textura, huélelo y disfruta del olor. A continuación ponla despacio en la boca, saboreándola lentamente, siendo plenamente consciente de todas las sensaciones que te produce. Siente la acidez o el dulzor, la textura, cómo se derrite en la boca si es chocolate, y concéntrate en todos los matices que puedas notar.

Al principio no será fácil practicarlo, porque nuestra mente está acostumbrada a divagar, pero con un poco de práctica notarás como irás siendo más consciente de cada momento que vives.