Ejercicios para ser más inteligente
Una de las claves para potenciar la inteligencia es entender que la mente también se acomoda en la zona de confort en el caso de que no demos pasos cotidianos para salir de la rutina. Incluso los detalles más simples en este ámbito tienen un gran valor: el cerebro necesita novedades y hacer las cosas de otra manera. Por ejemplo, el simple hecho de realizar itinerarios distintos para volver desde la oficina hasta casa es un buen estímulo. ¿Qué puedes hacer para potenciar tu inteligencia? Por ejemplo, aprender un nuevo idioma, comenzar a cultivar una afición distinta, volver a estudiar, leer con más frecuencia, participar en un taller de lectura para leer con más frecuencia y compartir las impresiones sobre la lectura con otros compañeros.

Cuida tu mente pero también tu cuerpo

La conexión tan estrecha que existe entre cuerpo y mente debe hacernos tomar conciencia de que para tener una mente activa, también es determinante potenciar el bienestar físico a través de unos horarios habituales, una buena alimentación y un estilo de vida activo marcado por la práctica de ejercicio físico y el disfrute de largos paseos. Cuanto mejor te sientes físicamente, también te sientes bien a nivel anímico.

Márcate nuevos objetivos

Uno de los puntos más importantes para entrenar la inteligencia es marcarte nuevos retos. Por ejemplo, si estás aprendiendo inglés puedes marcarte el reto de alcanzar un nivel más avanzado en el plazo de seis meses. Las metas son un motor muy importante para aprovechar el tiempo de verdad.

Ejercicios para ser más inteligente

No te condiciones con ideas negativas

Uno de los puntos más importantes para entrenar la mente es hacer oídos sordos a esos mensajes internos que pueden boicotear el potencial personal. Frases del tipo: “No sirvo para ésto”. Los límites más importantes a los que se enfrenta una persona son los que se pone ésta a sí misma.

Intenta reducir tu contacto con las tecnologías. Por ejemplo, puedes marcarte el objetivo de aprender de memoria los números de teléfono de las personas con las que hablas de forma frecuente. También puedes repasar sin calculadora la cuenta del supermercado al hacer la cesta de la compra.

Integra las actividades culturales en tu vida. Por ejemplo, ir al cine, acudir a charlas y conferencias, asistir a museos… No existe un único concepto de inteligencia. Identifica tu talento y poténcialo.