Ejercicios prácticos para ganar confianza en ti mismo
La confianza se trabaja y se pone en práctica. Por ello, es bueno realizar diferentes ejercicios a la hora de tenerla. Por ejemplo, puedes escribir una carta a un amigo imaginario en donde le cuentes qué has hecho en el último año de lo que te sientes orgulloso. Puedes aprovechar el folio para recordar todos los momentos bonitos que has vivido, los obstáculos que has superado y las barreras que has saltado. Se trata de centrar la atención, únicamente, en lo positivo.

Por otra parte, aprende a poner en práctica el sentido del humor. Puedes animarte a formar parte de un curso de teatro o de risoterapia. En ambos casos, superarás la timidez, ganarás un dominio del lenguaje corporal y tendrás menos miedo a qué dirán los demás. También puedes reírte en la rutina diaria, haciendo bromas, relativizando aquello que te preocupa, o recordando situaciones con amigos en donde todos contabais anécdotas divertidas.

Toma una distancia emocional respeto de algo que te preocupa. Por ejemplo, imagina que eso que te sucede a ti, en realidad, le pasa a un amigo tuyo al que quieres y aprecias. ¿Qué le dirías en una situación así? ¿Qué palabras te gustaría dirigirle? Aconsejarle te ayudará a ti a poder aplicar tus consejos a tu propia vida. Pero además, al ver la situación como externa a ti también evitas dramatizar y poner un peso extremo en los hechos.

Por otra parte, para ganar confianza en ti mismo tienes que aprender a no medir tu vida en base a resultados porque tu valor va más allá de los éxitos o de los fracasos acumulados. La vida se vive por la felicidad que has sentido de verdad en tu corazón en tantos momentos de magia y de ilusión. Por ello, haz una lista de momentos en los que te sentiste pleno.

¿Cómo puedes ganar más confianza en ti mismo? Poniéndote nuevas metas y no aparcándolas por miedo.