El altruismo recíproco
La generosidad es una virtud muy positiva en la vida de una persona. Una virtud que no sólo está ligada con lo material puesto que se puede ayudar a los demás de muchas formas: contagiando ilusión, teniendo empatía, a través de la compañía… Conviene tener cuidado con dicha generosidad porque en ocasiones se enmascara con sentimientos que no son nada positivos. Cuando una persona te hace un favor y a ti te queda la sensación de estar en deuda permanente con ella, entonces, cuidado porque lo más probable es que nunca logres saldar la deuda ante alguien que necesita el reconocimiento constante para tapar su propia inseguridad.

Cómo identificar el egoísmo detrás de la generosidad

Una persona que en realidad piensa más en sí misma que en los demás cuando hace un favor es aquella que grita a los cuatro vientos su buena acción. Necesita que el mundo entero sepa que es una bunea persona. Del mismo modo, es alguien que te recordará cada vez que pueda aquello que ha hecho por ti y lo importante que eres en su vida.

Claro que cuando alguien hace una acción positiva por ti, es saludable que surja una gratitud natural hacia ella. Pero las relaciones personales no pueden reducirse a una ecuación matemática en donde todo queda expresado por la equidad de dar y recibir.

El altruismo recíproco

El verdadero significado de darte a los demás

Más allá de que los demás te reconozcan o no la buena acción que has tenido, el simple hecho de ayudar ya es beneficioso para ti a nivel emocional. Te permite sentirte útil y valioso. Tu bienestar interno crece gracias al efecto terapéutico del amor.

Por supuesto, es importante que aprendas a darte valor a ti mismo. No te des a alguien que no te valora, ni aprecia tu esfuerzo.