El amor, una medicina que cura
Existen medicamentos médicos que por supuesto, realizan mucho bien a nivel humano en el tratamiento contra ciertas enfermedades. Sin embargo, desde un punto de vista emocional, no existe mayor medicina que el cariño. Se trata de un ingrediente valorado a cualquier edad y necesario en todo momento de la vida. Pero sí es verdad que en función del momento exacto de tu destino, tienes más o menos necesidad de afecto externo. Existen momentos en los que una persona se siente más fuerte para dar y en otros, necesita más recibir. El amor te cura de las decepciones, de la falta de sentido, del resentimiento… El cariño ajeno te rescata de la indiferencia.

Pero al igual que el amor es una fuente de curación inagotable, también conviene entender que todas las formas de cariño tóxico, destruyen a nivel anímico al sujeto. Por ello, intenta apartar de tu vida las relaciones por interés, deja de tener en cuenta a las personas que no te han demostrado que te valoran y te aprecian de verdad, cuida de ti y quiérete. Porque el amor propio es el más importante para ti en tanto que ese puedes tenerlo siempre.

El amor implica reconocimiento, respeto, agradecimiento… Por ello, es importante buscar entornos en los que poder encontrar este regalo tan importante a nivel emocional que te hace sentir implicado con otras personas. Incluso las personas más solitarias a las que les encanta estar solas gran parte del tiempo, necesitan tener gente con la que poder compartir sus problemas y también, los buenos momentos. Para recibir más cariño, en muchos casos, el primer paso no es quedar a la espera de lo que hagan los demás, sino que puede ser positivo que te animes a tomar la iniciativa a la hora de propones planes o de llevar a cabo ciertos proyectos. Puede que haya gente que rechace una idea, pero seguro que conectas con alguien que busca lo mismo que tú.