El cansancio vital de las decepciones personales
Es humano sentir decepciones y heridas en el corazón. No existe fórmula alguna para evitar sentir cierta tristeza cuando se produce una fisura emocional importante entre los deseos internos y la realidad. Cuando las decepciones personales son numerosas, llega un momento en el que la persona puede sentir una especie de cansancio interno por apostar por historias que no salen bien. ¿Cómo aliviar esta tristeza?

Evita decir la palabra nunca

Evita hacer valoraciones universales y generales a partir de algunos casos concretos. Que algunas historias no hayan salido bien hasta ahora no significa que en el futuro no puedas vivir experiencias diferentes.

Cuando a partir de algunos casos concretos realizas afirmaciones de tanto peso emocional que van encabezadas por la palabra nunca, entonces, estás creando un muro interno que te aleja de la posibilidad de cambiar tu suerte. No dejes que la negatividad te lleve a predisponerte en negativo hacia la vida.

Descansa

Después de algunas decepciones personales es indispensable descansar para recuperar el centro vital y estar en contacto con uno mismo. No es nada fácil hacer frente a ciertas heridas del corazón que pesan mucho. Por ello, todo cansancio necesita de un periodo de pausa, calma y tranquilidad.

El cansancio vital de las decepciones personales

Mira a tu alrededor

Cuando te quedas enganchado a la pena que sientes por una historia que no ha salido bien te privas de disfrutar de la alegría de comprobar aquello que sí funciona. Valora a las personas que te tienen en cuenta y a quienes tienen gestos de cariño contigo. No dejes que un desamor te impida valorar el afecto que recibes por parte de otras personas.

Sigue caminando

Sigue caminando, no te quedes eternamente mirando al pasado y céntrate en tu presente y en aquello que está por llegar. La vida es un camino de largo recorrido: lo mejor está por venir. Tienes que tener fe.