El cuerpo no es una máquina
El cuerpo no es una máquina pese a que a veces no seamos conscientes de la influencia que tienen nuestras emociones sobre nuestro estado físico. Una etapa de estrés prolongado, la presión de los miedos, la ansiedad y emociones desagradables como la ira dejan su huella a nivel corporal porque cuerpo y mente interactúan de una forma constante en busca de un equillibrio no siempre alcanzado. El cuerpo no es una máquina, por ello, el amor y la autoestima comienza por cuidar de uno mismo de una forma más profunda.

Cuidados corporales básicos

En primer lugar, es fundamental tener un orden en el horario de comidas y de sueño que sea regular. Pero también es gratificante no ser inflexible al punto de no poder saltar una norma concreta para adaptar la vida al transcuro de los acontecimientos. Dormir durante ocho horas también refuerza el bienestar físico y mental.

Conviene corregir la tendencia de estar frente a la televisión o el ordenador hasta tarde. Optar por una alimentación saludable y disfrutar de las horas de las comidas como un premio y un espacio de relax. Es fundamental aparcar la prisa tan frecuente en la sociedad actual para vivir mejor.

Cómo combatir el estrés

Para combatir el estrés, con frecuencia, es conveniente revisar el orden de prioridades para tener un criterio de actuación concreto. Liberar la agenda de compromisos y obligaciones también puede ser una buena técnica en ciertos momentos.

Para aparcar el estrés tenemos que liberarnos de la esclavitud de sentir que tenemos que estar permanentemente disponibles en las tecnologías y permanentemente ocupados. La pereza es un ingrediente fundamental para cuidar del cuerpo y alcanzar momentos de relajación total.

El cuerpo no es una máquina

La abrazoterapia

El contacto físico también estimula el equilibrio cuerpo y mente. Los beneficios de la abrazoterapia son inmensos porque a través de un abrazo recibes autoestima, cariño y reconocimiento. Te sientes más fuerte a nivel físico y mental cuando te abraza alguien que quieres.