El descanso emocional
Descansar a nivel físico es vital, sin embargo, todavía es más importante aprender a desconectar a nivel emocional de los problemas, de los conflictos, las preocupaciones y, en general, todo aquello que te hace sufrir y que te causa dolor. ¿Cómo descansar a nivel emocional?

En primer lugar, dándote tiempo para ti. Es decir, cultivando tu yo interior, realizando tus aficiones, compartiendo tiempo con tus verdaderos amigos, leyendo un buen libro de autoayuda… Así también trabajas la actitud optimista ante la vida. Por otra parte, el descanso físico y el emocional van unidos en tanto que el ser humano es la unión de cuerpo y mente. Por ello, es indispensable dormir bien, tener una alimentación saludable, realizar ejercicio físico, viajar en vacaciones… Por ello, es crucial evitar la adicción al trabajo que pretende llenar vacíos personales con la ocupación constante o con el éxito en la profesión. Saber disfrutar del ocio es síntoma de higiene mental y de salud.

Por otra parte, también es aconsejable aprender a delegar cuando tienes situaciones que te desbordan o que no puedes asumir únicamente tú. En ese caso, déjate querer y déjate ayudar por otra persona. ¿Qué sucede con la falta de descanso? Que produce tristeza, rabia, enfado, negatividad, agotamiento crónico… La situación se agrava cuando se arrastra durante mucho tiempo un desgaste excesivo, es decir, cuando no se corrige el hábito de vivir en constante actividad. El verano es una época perfecta para descansar a nivel físico y mental, romper la rutina y vivir el presente.

Además, también es adecuado aprender a desconectar de los propios sentimientos, de lo contrario, se puede caer en la obsesión. Así sucede en medio de una relación de pareja en la que hay dudas e inseguridades. Realizar técnicas de relajación también es positivo para desconectar.