El desgaste psicológico de una historia de desamor
El amor cuando se torna desamor puede producir un gran desgaste psicológico y sensación de vacío interior. Este desgaste psicológico define a aquellas historias en las que aquel que mantiene viva su esperanza, más allá de los hechos objetivos que indican lo contrario, sigue insistiendo y elaborando un plan de acción para conquistar a quien juega al despiste o incluso, a quien claramente ha dejado claros sus sentimientos.

La obsesión no es amor

El desgaste psicológico que se sufre al convertir el amor en una obsesión que condiciona el presente de la persona es muy alto. Esta actitud produce un cansancio emocional que hace que la persona viva más pendiente de aquello que le falta que de aquello que posee. Es decir, esta actitud potencia la sensación de vacío y de carencia.
Expresar los sentimientos por otra persona, luchar por ella y tomar la iniciativa es un gesto valiente, honesto y sincero.

Sin embargo, cuando las personas hacen oídos sordos a aquello que siente el otro e insisten una y otra vez en el mismo objetivo, entonces, su autoestima también se siente herida (el rechazo no es agradable para nadie).

El desgaste psicológico de una historia de desamor

Empezar de nuevo

Este desgaste interior que produce rabia, enfado y tristeza no solo puede tener su reflejo en el plano personal sino también, en el ámbito laboral ya que la línea que separa ambas esferas es muy fina en aquellos momentos en los que una persona sufre un mal momento.

Siempre es importante cuidar de uno mismo y en medio de un desamor también. Lejos de aspirar a mantener una amistad con una persona que te gusta pero que no te corresponde como deseas, lo más terapéutico puede ser marcar distancia para olvidar y empezar de nuevo.