El efecto telescopio en la memoria
Cuando recordamos hechos pasados, solemos hacerlo en la misma secuencia en la que sucedieron, y podemos ubicar perfectamente ese momento con respecto al que estamos viviendo actualmente. Sin embargo, si nuestra memoria sufre el efecto telescopio, esto no será así, sino que ocurrirá todo lo contrario, ya que percibiremos los sucesos más antiguos como más cercanos en el tiempo y lo que ha ocurrido ayer o la semana pasada lo percibiremos como más alejado en el tiempo.

Debido a este efecto, se recuerdan sucesos como un encuentro que tuviste hace meses como si hubiera sido antes de ayer, mientras que algo que sucedió ayer te parece sucedido hace meses. Este sesgo es común a las personas mayores, y es lo que les lleva a recordar sucesos de su infancia o su juventud como si fueran recientes y a tener que realizar un gran esfuerzo para recordar lo sucedido recientemente.

Curiosamente, el efecto telescopio no se da en todos los recuerdos, sino tan sólo en aquellos que quedan almacenados en la memoria autobiográfica, es decir, la parte de nuestra memoria que recuerda todos los hechos que nos han acontecido a nosotros mismos a lo largo de nuestra vida. Esta memoria está muy ligada a las emociones que vivimos en aquellos momentos, sobre todo si fueron muy intensas, que es la razón por la que, cuando recordamos el hecho, podemos recordar con toda claridad lo que sentimos en aquel momento e, incluso, es posible que volvamos a sentir algo parecido.

Este efecto de la memoria también puede aparecer en aquellas personas que abusan del alcohol o de las drogas ya que, al ser consumidos, distorsionan nuestra percepción de la realidad, y al ser almacenados en la memoria esta distorsión puede hacer que los percibamos alterados en el tiempo.