El enamoramiento aumenta tu crecimiento personal
Estar enamorado es mucho más que un sentimiento que puede derivar en una relación de pareja. El enamoramiento es un sentimiento interno y como tal, deja huella en el alma humana. Por ello, la experiencia de estar enamorado es una de las que más te implica en primera persona. De esta forma, estar enamorado es sinónimo de crecer como persona y de ir más allá de los límites que tú mismo habías imaginado. El amor siempre llama al amor.

Te conoces a ti mismo

La escuela del amor es cien por cien vivencial. Tener las cosas claras en la teoría es básico para vivir de acuerdo a unos valores y a unos ideales. Sin embargo, es cuando te ves inmerso en una situación concreta cuando descubres cuáles son tus fortalezas, tus miedos, tus inseguridades y tu grandeza. Seguro que alguna vez te has sorprendido a ti mismo actuando de una forma imprevisible cuando estabas enamorado.

Además, el amor es un sentimiento que va acompañado de vivencias muy humanas como el miedo a la pérdida, el deseo de ser feliz eternamente, las ganas de amar y ser correspondido, las dudas, el miedo de no estar a la altura de las circunstancias… Todos estos retos hacen que aflore el héroe humano que llevas dentro. Tras un proceso de enamoramiento eres más fuerte, te sientes más capaz de luchar por lo que crees y asumes riesgos.

El enamoramiento aumenta tu crecimiento personal

Te vuelves vulnerable

En una etapa de enamoramiento crece tu grado de autoconocimiento porque es una fase en la que te sientes vulnerable ante cualquier cambio. El amor te da grandes lecciones. Cuando es un amor correspondido, asumes el reto de trabajar esa historia a diario. En cambio, ante un amor no correspondido también asumes el reto de aceptar la voluntad ajena y creces al soportar la frustración de la negativa.