El lado positivo de la autocompasión
Estamos acostumbrados a considerar la autocompasión como algo negativo y, en muchos casos, indudablemente, lo es. Compadecernos a nosotros mismos nos puede llevar a no cambiar nada de aquello que nos daña, nos molesta o no nos gusta de nosotros mismos.

Nos limitamos a sentarnos y autocompadecernos de nuestra mala suerte, de que nunca hemos tenido una oportunidad, de que los demás tienen oportunidades que no tenemos porque no tenemos “padrinos”, dinero o cualquier otro aspecto que se nos ocurra. Este pensamiento nos consuela, porque nos quita responsabilidad con respecto a nuestra propia vida, pero nos impide cambiar, mejorar y dirigirnos hacia lo que realmente queremos.

Sin embargo, la autocompasión a veces también es necesaria e incluso puede resulta positiva para nosotros, aunque en este caso debemos entenderla de otro modo. Al igual que la compasión nos permite reconocer el sufrimiento de alguien que está a nuestro lado y, si está en nuestra mano, intentar aliviarlo, la autocompasión nos permite reconocer nuestro propio sufrimiento y tratarnos con la misma amabilidad y delicadeza con la que trataríamos a alguien que está atravesando unas circunstancias adversas como las nuestras.

Esta compasión hacia nosotros mismos es necesaria para evitar juzgarnos negativamente por aquello que nos está aconteciendo. Ya sea un despido, un desengaño amoroso o cualquier otra circunstancia, debemos detener el juicio negativo que afecta a nuestra autoestima y nos impide seguir adelante en dicha situación, aislándonos de los demás, en lugar de buscar la ayuda necesaria para superarla.

La autocompasión, comprender nuestro sufrimiento y calmarlo, nos proporciona la perspectiva necesaria para valorar la situación tal cual es. Si tenemos cierta responsabilidad en el hecho, podemos asumirla sin hundirnos, sino como una oportunidad de cambiar las cosas. Si no, podemos aprender de la experiencia que estamos viviendo, buscar el modo para superar las circunstancias adversas y seguir adelante a pesar de todo.