El masoquismo de sufrir por todo
Está claro que el sufrimiento forma parte de la vida y que existen momentos de mala racha que se convierten en un camino empedrado y cuesta arriba que resulta difícil de sobrellevar. Sin embargo, de ahí a sufrir por todo va un abismo. Sin embargo, seguro que conoces personas que protestan por todo, nunca están contentas con lo que tienen o con cómo han salido las cosas, viven con un temor constante del futuro, también puede darse en personas indecisas que son incapaces de dar un paso por el miedo a equivocarse…

Sin duda, el masoquismo de vivir con el corazón en un puño las veinticuatro horas del día sólo te conduce a la ansiedad y al miedo. Pero además, lejos de hacerte sentir bien contigo mismo, este tipo de actitud conduce a la falta de relaciones sociales. Y es que, al final, es muy difícil acompañar a un amigo que es negativo en estado puro.

Por ello, en caso de que en el día a día sufras en exceso, ha llegado el momento de cambiar el pensamiento y dar un giro hacia el optimismo. Empieza a alegrarte por todo ya que eso es mucho más positivo. Disfruta de la belleza de un amanecer, arriésgate a la hora de hacer planes que deseas pero que nunca has dado el paso de cumplir, llama por teléfono a amigos a los que no ves hace tiempo…

Se trata de empezar a vivir asumiendo que el sufrimiento forma parte de la vida pero ya lo recibirás cuando llegue. Es decir, no te adelantes a los acontecimientos porque tal vez, nunca, jamás, tengas que sufrir por cosas que ahora mismo te angustian. De hecho, existen personas que viven muchos años y tienen una vida buena. Tal vez tú seas una de ellas.