El peligro de silenciar un dolor interno
La complejidad del universo emocional está enmarcada en la infinidad de matices que definen lo humano. A pesar de que las personas somos seres sociales y comunicamos con nuestro simple lenguaje corporal, la realidad es que también tenemos la capacidad de ocultar algo que nos afecta sin que los demás, sepan nada.

Tapar un malestar profundo pensando que así se solucionará por arte de magia, es un riesgo que pasa factura. Porque el dolor necesita ser expresado para poder ser curado. De hecho, la palabra también es la esencia de una terapia psicológica, un proceso de coaching o una conversación con amigos.

No tapes tus penas

Existen personas que son especialmente reservadas y les cuesta hablar de sí mismas con los demás. Del mismo modo, existen personas que sienten que no pueden confiar de verdad en alguien. También existen casos de personas que tapan un malestar porque no son conscientes de la gravedad de su estado. Otra posibilidad es la de no querer preocupar a los más cercanos o tener miedo de qué dirán.

Cargar con un malestar interno durante mucho tiempo produce una pesadez que puede ser insoportable sobre la espalda. Partiendo de la realidad de la vida, existen personas que también tapan sus penas porque arrastran tantas decepciones personales a sus espaldas y han vivido tanta indiferencia en ciertos momentos, que se han ido encerrando poco a poco en su caparazón. Y cada vez cuesta más abrirlo y romper esa barrera.

El peligro de silenciar un dolor interno

Déjate conocer

Es importante que te dejes conocer tal y como eres no sólo en los buenos momentos sino también en los malos. De lo que se trata es de confiar y tener fe. No abras tu corazón a nivel profundo ante cualquier persona sino ante alguien que cuenta con tu confianza. En ciertas situaciones de malestar, no sólo es saludable contar con el apoyo de amigos sino también, dar el paso de buscar un profesional.

Pero también, conviene puntualizar, que cualquier persona que se acerque al dolor ajeno tiene que hacerlo desde el respeto.